CONQUE, CON QUE y CON QUÉ

CONQUE
Conque es una conjunción consecutiva y es palabra átona.
Equivale a ASÍ QUE, POR TANTO, POR CONSIGUIENTE...

Ya se arregló la situación del equipo, CONQUE ahora todos estaremos más tranquilos
Me ofreciste venir pronto a mi casa, CONQUE te espero en estos días.

Cuando empieza una oración por la conjunción CONQUE, sin antecedente alguno, es que hay algo mental suplido que debe relacionarse con lo que se está expresando:

¿CONQUE al final no vendrás?
¿CONQUE hacemos o no lo que hemos dicho?


CON QUE
La forma CON QUE está constituida por la preposición CON y el relativo QUE.
Siempre se puede intercalar el artículo entre la preposición CON y el relativo QUE, o bien se puede reemplazar por CON EL CUAL, CON LA CUAL y sus plurales:

Aquí está el arma CON QUE dispararon al taxista [~ con la que, con la cual]

También puede estar formada por la preposición CON y la conjunción QUE:

El alcalde se conforma CON QUE la siniestralidad baje un 25 %.
Para llevar a cabo el proyecto basta CON QUE el director lo apruebe.

Obsérvese que en estos casos no se puede intercalar ningún artículo entre la preposición CON y la conjunción QUE. Puede tener valor condicional:

CON QUE le pagues lo que le debes, está todo arreglado. [~ si le pagas...]


CON QUÉ
Está constituida por la preposición CON y el interrogativo o exclamativo QUÉ
(este QUÉ siempre es tónico y lleva tilde).
Puede aparecer tanto en oraciones interrogativas o exclamativas directas como en oraciones interrogativas o exclamativas indirectas.

¿CON QUÉ se escribió este texto?
¿CON QUÉ votos cuenta el partido?
¡CON QUÉ paciencia trataba al público!

No sé CON QUÉ se escribió este texto.
Me pregunto CON QUÉ votos cuenta el partido.
Era admirable CON QUÉ paciencia trataba al público.

LA IMPORTANCIA DEL ESPAÑOL: EL DÍA E

El idioma español es sin lugar a dudas uno de los más importantes en la actualidad debido al alto porcentaje de la población mundial que lo habla, especialmente en zonas como América Latina y España.

Se estima que las proyecciones futuras harán del español el lenguaje oficial hablado por más del 10 por ciento de la población en el año 2050, colocándose así entre los idiomas más importantes junto al inglés o al chino.

Uno de los elementos que hacen que el español sea tan popular es el hecho de que es hablado en casi toda América como consecuencia de la conquista española.

A diferencia de otros idiomas europeos como el francés o el alemán, el español se ha arraigado con sus formas particulares en cada uno de estos países y así ha sabido trascender las fronteras de su país original.

El Día E o Día del Español es una conmemoración festiva promovida por el Instituto Cervantes desde 2009, que tiene lugar el sábado más próximo al solsticio de junio, y cuyo objetivo es difundir la cultura del español, celebrar su importancia en el mundo y fomentar la unidad de sus hablantes.

Este año 2016 se celebrará el día 18 de junio.



ERNESTO SÁBATO: “HE QUEMADO MÁS DE LA MITAD DE LO QUE HE ESCRITO Y PUBLICADO”


PALABRAS DE UN ESCRITOR QUE CONVIVIÓ ENTRE EL FUEGO DE LA FÍSICA Y LA EMOCIÓN DE LA LITERATURA. 

El autor asegura que ha destruido muchos textos antes de publicar lo poco que conocemos de él; además nos habla de su admiración por Cervantes y reflexiona sobre la tecnología y las nuevas generaciones.

Conocido por sus novelas “El túnel” y “Sobre héroes y tumbas”, el escritor latinoamericano Ernesto Sábato afirmó en una entrevista a un medio español que haber publicado más de tres breves obras es demasiado, y que esos esfuerzos literarios los realizó en su camino de admiración a la obra de Cervantes, “el Quijote es la obra magna de la literatura”, pues considera que nunca se dio en el mundo literario una idea o figura tan noble, humana, triste, piadosa del hombre como sucedió con Quijote y Sancho.
Con estudios avanzados en matemática y física, Sábato abandonó la idea de seguir cultivando la ciencia en París cuando presenció los trabajos de radiaciones atómicas; entonces se alejó para siempre del dictado de las teorías de Einstein en sus clases de posgrado y los experimentos con el uranio, aterrado por lo que el hombre podía ser capaz de construir para destruir: “Me di cuenta que la física con su poder de destrucción iba a arrasar con el hombre”, comenta.
Para el autor, el hombre se ha enfrascado en una aventura prometeica, la conquista del mundo y de las cosas mediante la tecnología y la ciencia, pero advierte que esta conquista será un gran riesgo para su alma y terminará por cosificarse. Predicción que involucraba a las nuevas generaciones, víctimas de un mundo cosificado. “Los jóvenes de hoy están al borde de un colapso tecnológico, señalaba en su época, y en países del primer mundo viven en edificios de treinta o cincuenta pisos en cubículos de cemento armado y aire acondicionado. Los niños que nacen, son niños que no verán nacer un perro, o la forma en que una gallina pone un huevo, niños que no ven el nacimiento del sol o de la luna, que ya no miran el cielo estrellado de las noches. Niños que a los trece años necesitan un psicoanalista. Si en la Edad Media se decía que habían demasiados leprosos, hoy vivimos llenos de alienados, que son los leprosos de la tecnología, mutilados. Jóvenes drogados de tanto vacío angustiante. Con tanta tecnología pero vacíos por su tecnolastría (idolatría de la técnica)”.
Ante esta realidad mundial, Sábato propone al arte y a todas las actividades del espíritu como opciones para salvar al hombre. “En el arte el hombre está totalmente. Se nutre de hechos, símbolos, mitos y pasiones. En el mundo entero el hombre está en crisis y el arte es su salvación”, afirma.
Sobre la conquista española del siglo XVI, el escritor menciona que con toda su barbarie y su tragedia, este hecho dejó dos grandes milagros: la religión y la lengua castellana, hecho que remarca cuando expresa que dos de los más grandes poetas de la lengua castellana, Darío y Vallejo, descendían de indígenas americanos, pero que hablaban tan bien el español, que se nota en su poesía todo el dolor, la alegría, el destino y la filosofía del hombre. Esto refuerza su teoría que considera a la lengua castellana como una herencia poderosa de una gran raíz espiritual. “Que veinte naciones en América Latina hablemos y escribamos en la lengua de Cervantes, así descendamos de italianos, africanos, ingleses, eso es lo maravilloso y uno de los más grandes portentos que hemos heredado. Esa es la más grande herencia poderosa. Y la lengua castellana es una de las lenguas más importantes y la literatura más rica se escribe en español, así lo dicen los críticos mundiales”, sostiene; y complementa: “El español es una unidad en medio de una gran y rica diversidad. Cada hombre debe hablar en el matiz castellano de su lugar. Es como una orquesta, con instrumentos diversos, pero con la misma partitura. Todos somos diferentes pero dentro de una unidad”.
Como hombre de mucha reflexión, Sábato considera que el escritor antes de publicar debe haber sufrido y destruido lo suficiente. “Yo quemé primero todas mis naves de ciencia, hasta el último chinchorro. Lo hice regalando todos mis libros de ciencia, de matemáticas y física superior a todos mis amigos. He quemado casi más de lo que he publicado. Me gustan los incendios. Todos somos más o menos pirómanos, confiesa, casi he quemado todo lo que he escrito. Y también todo lo he escrito con dolor y lo he destruido con dolor. Mis novelas Sobre héroes y tumbes y Abadón se salvaron de ser quemadas porque Matilde, mi mujer y algunos amigos frustraron el incendio”, sonríe.
Pensador y artista, Ernesto concluye que su motivación siempre fue buscar temas trascendentes, sinceros y comprometidos con el hombre, por ello a veces ha caído en muchas batallas libradas: “Mis obras están llenas de imperfecciones, porque me propuse cosas grandes, que lo haya logrado no lo sé. Yo abandoné la física para escribir sobre los grandes problemas, el destino de la humanidad, la vida, el dolor. Yo no quise escribir un soneto, no quise escribir literatura perfecta, porque es como tener un jardín pequeño; que no necesita de mucho cuidado para ser perfecto, ordenado, limpio. Pero si yo me propongo tener el Mato Groso, eso otra cosa, porque el Mato Grosso tiene alimañas, mosquitos, sabandijas, fieras. No se le puede pedir que sea perfecto; ahora, yo me propuse escribir el Mato grosso, y mi obra es como el Mato Grosso. No sé si sea perfecta pero sí sé que pantanos hay muchos”.

Ernesto Sábato (Rojas, 24 de junio de 1911-Santos Lugares, 30 de abril de 2011)

Escritor, ensayista, físico y pintor argentino. Su obra narrativa consiste en tres novelas: El túnel, Abadón el exterminador y Sobre héroes y tumbas, considerada una de las mejores novelas argentinas del siglo XX. Además, ha escrito ensayos sobre la condición humana: Uno y el Universo, Hombres y engranajes, El escritor y sus fantasmas, Apologías y rechazos, entre otros. Fue el segundo argentino galardonado con el Premio Miguel de Cervantes (1984), luego de Jorge Luis Borges (1979).